Las prótesis en la guitarra clásica
Este artículo es una pequeña introducción al mundo de las "prótesis".
¡Qué palabra tan fea! Estos artilugios no son inventos de nuestros días
sino que ya los laudistas usaban elementos externos al instrumento para
buscar una posición adecuada. Hoy en día han evolucionado y cada vez son
más los profesionales que los usan en las grandes salas de conciertos.
Desde hace 5 años uso una de estas prótesis y he querido compartir mi
experiencia con vosotros además de hablaros de otros sistemas que se han
inventado con mayor o menor éxito.
El cuerpo, la postura y las dolencias de los guitarristas
Dicen que si miramos bien las manos de una persona podemos saber su
profesión. En el caso de los intérpretes profesionales en general
podemos llegar a ver "marcas" que atestiguan un esfuerzo y trabajo
técnico. Así, encontraremos músicos con manos musculosas en exceso,
hombros irregulares, cuellos llenos de moratones, mentón irregular, etc.
Este aspecto a menudo pasa desapercibido para los que escuchan y llega a
ser un suplicio para algunos intérpretes que en el peor de los casos
tienen que dejar de tocar su amado instrumento.
En el caso de los guitarristas es facilísimo descubrirnos a simple vista
pues somos los únicos "gatos" con una sola garra afilada :-) Pero ¿si
nos preguntan por nuestras dolencias? Además de las tenidinitis en los
dedos, manos y muñeca que levante la mano el que no ha sufrido durante
algún momento de su vida como guitarrística dolores de espalda. Supongo
que casi todos. Este hecho es debido a la tensión reiterada sobre las
articulaciones de la columna vertebral y sus tejidos blandos.
Para prevenir estas dolencias es fundamental tener una buena postura
basada en la relajación de espalda, hombros y brazos además de una
adecuada sujeción del instrumento. Para prevenir la aparición de estas
molestias es conveniente comenzar desde los inicios en la difícil
técnica de la guitarra con una posición correcta y ayudarse de un espejo
durante las largas horas de estudio vigilando que la espalda no sufra.
Es bueno para la columna que nos movamos levemente durante la ejecución,
que el cuerpo entero respire con la música pero debemos tener cuidado de
no forzar la postura durante demasiado tiempo.
En cuanto a la posición de nuestro instrumento respecto al cuerpo, la
guitarra sobre el muslo derecho pasó a ser para los flamencos y para
acompañar. Hoy en día solemos tocar la guitarra sobre la pierna
izquierda que está unos 15 centímetros elevada del suelo por medio de
una pequeña banqueta. El problema se crea a partir de este momento
cuando nos vemos obligados a echar el cuerpo hacia adelante para tocar y
al mantener la altura desigual de las rodillas durante horas y horas de
estudio. La espalda sufre mucho y se siente la necesidad de buscar
alternativas, de buscar otra posición de la guitarra respecto al cuerpo
o a la inversa.
Prótesis y artilugios en la historia
Dionisio Aguado (1784-1849) ideó un objeto con forma de trípode
que se ha pasado a llamarse "la máquina de Aguado" mediante el
cual podía tocar de pie su instrumento. Argumentaba a su favor
diciendo que así el la guitarra apenas tocaba su cuerpo y la
resonación era mayor. La idea parece buena ¿pero por qué no ha
durado este artilugio hasta nuestros días? He visto en grandes
conciertos de pop cómo algunos guitarristas eléctricos tienen la
guitarra fija en algo que también se parece a un trípode para la
guitarra, al estilo de la máquina de Aguado. ¿Existirá algún
aparato de este estilo adaptado para la guitarra clásica? Yo desde
luego no los conozco.
pincha en la imagen para aumentar
Su amigo Fernando Sor propone en su método apoyar el aro grande sobre
el muslo derecho y el aro izquierdo (el más pequeño) sobre la esquina de
una mesa. Como se puede ver en la imagen esta forma de tocar la guitarra
es interesante aunque aparatosa. ¿Os imagináis a Barrueco apoyándose en
la esquina de la mesa en la sala de conciertos? :-)
pincha en la imagen para aumentar
Panorama actual, la "prótesis" de Jorge Cardoso
Desde principios de los 80 el mundo de las prótesis para guitarristas se
pone de moda y se idean un sin fin de artilugios inventados para la
prevención de posturas incorrectas que como hemos visto son en muchos
casos la causa de dolencias físicas de importancia. Los ingenieros,
guiados por los propios guitarristas, idearon artilugios de hierros y
ventosas, cojines ergonómicos y otros como veremos a contiuación.
Según he podido comprobar en el video didáctico "La guitarra clásica de
Jorge Cardoso" este singular guitarrista Jorge nos habla de un sistema
de su invención mediante el cuál se permita al guitarrista hasta tocar
sentados o de pie en la sala de conciertos como hacen otros
instrumentistas. Un servidor lo pudo comprobar en uno de los cursos de
guitarra de Valladolid. Y además pude ver de cerca en una de las clases
cómo el mismo Cardoso explicaba cómo hacer esta "bandolera". A
continuación paso a explicaros cómo hacerlo vosotros mismos.
En primer lugar necesitarás ventosas (mejor si son más grandes que las
que ves en la fotografía), cuerda y una bandolera. Cómo ves, son
materiales fáciles de conseguir. Esta disposición de la fotografía
muestra cómo se colocan las ventosas en la parte de atrás de la
guitarra, pero la opción está abierta y dependerá de cómo quieras llegar
a tener colocada la guitarra para subir o bajar la posición de las
ventosas.
Estás, están unidas con una cuerda (por seguridad) por si alguna
fallase. Luego solo tenemos que colocar la bandolera y ya está. Como he
comentado anteriormente esta idea de Cardoso permite tocar sentado con
las piernas a la misma altura o de pie y puede ser muy útil para los que
tienen problemas lumbares y no pueden permanecer muchas horas sentados.
Como conclusión sobre este sistema de sujeción de la guitarra, tiene a
favor que es muy barato en comparación con las "almohadas" o las
"muletas". Además, las opciones de configuración de las ventosas
permiten múltiples posibilidades. Merece la pena probar. Yo he pasado
unas cuántas tardes tocando y me he encontrado que la posición es
distinta a la que estoy acostumbrado ya que la guitarra simplemente
cuelga delante de mí hacia abajo y no veo como me gustaría el mástil de
la guitarra. Supongo que necesitaría una barriga inmensa como el de los
últimos años de Segovia para que mi guitarra estuviese más inclinada y
pudiese ver bien todos los trastes del diapasón. Además el contacto con
el cuerpo es mucho mayor que en todos los demás sistemas y por tanto la
vibración del instrumento menor.
Aunque para mí no ha sido un sistema definitivo lo uso de vez en cuando
y seguro que para alguno de vosotros será muy útil.
Mi prótesis
Esta es mi prótesis. Llevo cinco años usándola y estoy contentísimo con
ella. Mi espalda la echa de menos cuando no la tengo a mano. Lo compré
en la tienda Luthiers de Madrid y recuerdo que era un producto importado
desde Japón así que me gasté unos 60 euros (es caro, no lo vamos a
negar). Su nombre es guitar rest y gracias a este invento puedes tener
las dos piernas a la misma altura e incluso regular la guitarra unos
centímetros más arriba abajo.
..............
Unas pinzas forrada de plástico (para no estropear la madera) sujetan el
aro pequeño de la guitarra eliminando uno de los puntos habituales de
apoyo y ganando por tanto en sonoridad. Se divide en dos partes para su
fácil transporte y se tarda muy poco tiempo en poner. Al tocar, la
guitarra permanece muy estable y la sensación de control y de relajación
es muy agradable. Estos años he visto unos cuantos modelos parecidos a
este y el guitar rest (no es por que sea el mío) me parece que es el que
está mejor diseñado pues ni se ha gastado la pintura ni las gomas que
sujetan la guitarra.
Otras prótesis
Colocando en el aro inferior (cintura) de la guitarra está la
llamada almohadilla ergonómica. Diseñada por ingenieros suecos que
hasta tomaron en consideración la inclinación de la guitarra de
manera de proyectar el sonido hacia el oyente. Según la
información que he encontrado en la red sobre este sistema de
sujeción, la guitarra se amolda con naturalidad, no se mueve, la
espalda queda totalmente derecha y se puede emplear en cualquier
tipo de silla o asiento. Lo probé hace muchos años cuando
estudiaba en Valladolid y recuerdo que cumplía su función
correctamente.
El gitano es un ingenioso sistema de bisagras y ventosas que
incluso podemos guardar junto a la guitarra dentro del estuche de
la guitarra. Con el gitano las piernas están a la misma altura y
es de gran ayuda, más barato que la "muleta" o la almohadilla"
pero también más inestable. Es decir, la guitarra se mueve
sensiblemente y recuerdo que terminé regalándolo. Con esto no
quiero decir que no lo compréis sino que a mi no me funcionó. El
curso pasado vi a Ricardo Gallén (un gran intérprete de nuestros
días) en Oviedo tocando el Concierto de Aranjuéz y usaba el
Gitano. Por algo será ¿no?
la clavija
FORMARNOS,COMPARTIR Y EXPRESAR DIVERSOS ESTILOS MUSICALES PARA TOCAR LA GUITARRA
FOR THE GUITAR MUSIC
TÚ LA CREAS, TÚ LA COMPARTES, TÚ LA ESCUCHAS Y LA DISFRUTAS APRENDIENDO A TOCARLA...
sábado, 20 de noviembre de 2010
La Madera, el alma de la guitarra.Guitarras Eléctricas y Bajos
La madera es el elemento más importante de una
guitarra, su calidad y características no sólo
harán que el instrumento sea más bonito, sino que
resultará algo fundamental a la hora de definir
“su voz”; ya que las pastillas u otros elementos
fonocaptores lo que hacen es reproducir esa voz,
añadiendo un color particular según sus
características y ubicación en el cuerpo de la
guitarra.
Este aspecto suele pasar desapercibido a la hora
de adquirir un instrumento ya que, por lo general,
la vista suele mandar sobre el oído y el tacto; lo
que es perfectamente comprensible; si llevamos
años intentando adquirir un instrumento en
particular, que además es usado por nuestro músico
preferido, no es de extrañar que el día que
conseguimos reunir el dinero para su compra nos
dejemos llevar por el entusiasmo y realicemos la
misma sin pararnos a analizar lo que estamos
comprando, ya que damos por hecho que por ser la
marca que es y por su importe, resultará de la
mejor calidad; cosa que no siempre se cumple.
En este artículo comentaré las maderas más
utilizadas en la industria de la guitarra
eléctrica, así como sus características y las
diferentes técnicas de construcción empleadas, ya
que la combinación de ambos aspectos lleva a
resultados muy diferentes. Los comentarios que
realizaré a continuación son teniendo en cuenta
que las maderas tengan un secado y orientación de
la veta óptimos.
MADERAS
Palosanto (Rosewood): Hay diferentes variedades de
palosanto: India, Brasil y Madagascar. En la
construcción de guitarras eléctricas y bajos, esta
madera se usa principalmente para los diapasones;
el más común es el palosanto de India. Como ya he
comentado más arriba, por su densidad y porosidad
amortigua algunas de las altas frecuencias del
arce, siendo una madera ideal para el blues, jazz
y rock.
Ébano (Ebony): Es una madera muy dura y densa,
combinada con arce es ideal para músicos que
quieran un sonido que les haga sonar con
definición y nitidez en la banda, o para
intérpretes de Metal a los que les guste un sonido
rico en altas frecuencias y un sustain cercano a
infinito. Es también una buena opción a la hora de
conseguir “abrir” el sonido en cuerpos de caoba o
para semiacústicas que necesitan un poco de brillo
y definición en graves.
Pau ferro: Es muy apropiada para quien le gusten
las características tonales del arce, pero
prefiera un diapasón oscuro, tono chocolate en
este caso. Es ideal para bajos fretless, ya que
tiene una gran dureza, pero no es tan brillante en
sonido como el ébano.
Arce (Maple): Esta madera es principalmente
utilizada en la construcción de mástiles y tapas
de cuerpo. Los mástiles de arce son los más
usados, especialmente en las guitarras que llevan
mástil atornillado. Esta madera tiene un sonido
brillante y percusivo, así como una buena
estabilidad y resistencia a la torsión; esto es
más notable cuando tanto el mástil como el
diapasón son del mismo material, ya que al
combinar el arce con un diapasón de palosanto se
consigue darle un matiz más cálido. Con un cuerpo
de caoba y una tapa de arce se consigue darle más
brillo al sonido, ya que la caoba de por sí tiende
a comerse las frecuencias altas, pero es rica en
graves y medios.
Fresno de pantano (Swamp ash): Se utiliza para la
construcción de cuerpos. Esta madera proporciona
graves apretados y definidos, resalta los medios y
suele ser muy brillante en agudos, lo que unido a
una respuesta muy rápida al atacar las cuerdas,
hace que sea una opción ideal para estilos de
música muy concretos. Al ser una madera muy
resonante, ofrece un sonido limpio, muy bueno y
apropiado para el funk, surf, blues, country, rock
and roll clásico y jazz.
Aliso (Alder): Utilizada para cuerpos, tiene una
respuesta muy equilibrada en todo el rango de
frecuencias y, dependiendo de la configuración de
mastil/diapasón y pastillas, hace que sea una
madera ideal para prácticamente todos los estilos.
Es normalmente ligera de peso y suelen aplicársele
acabados opacos. La combinación más famosa de la
historia del Rock, mástil de arce y cuerpo de
aliso.
Caoba (Mahogany): Utilizada tanto para mástiles
como para cuerpos, su principal característica es
su elevado peso y su sonido grueso, rico en
medios. Si se utiliza simultáneamente para el
cuerpo y el mástil, se hace casi indispensable el
poner una tapa de arce sobre el cuerpo, ya que si
no el sonido sería demasiado opaco; si añadimos un
diapasón de ébano tenemos ya una combinación
ganadora.
Tilo (Basswood): Madera blanda, ligera y resonante
muy utilizada en instrumentos enfocados al Metal y
Hardrock. Hay que ser cuidadoso en la elección de
las pastillas, ya que, si ésta no es acertada,
puede afectar a la respuesta en graves. Es
habitual el uso de pastillas y circuitos activos
que ayudan a sacar un sonido con algo más de
cuerpo.
Otras maderas: En los últimos años algunos
fabricantes han comenzado a utilizar maderas
exóticas, como imbuía, wenge, nogal, koa, bubinga,
etc., las cuales, a parte de características
estéticas muy particulares, tienen cualidades, en
lo que a sonido se refiere, que están a medio
camino entre el arce, el ébano y el palosanto, es
decir, sonido más o menos brillante y percusivo.
TÉCNICAS DE CONSTRUCCIÓN Y CURIOSIDADES
MÁSTILES
El tipo de material y técnicas empleadas para la
construcción del mástil juegan un papel muy
importante a la hora de definir el tono final de
una guitarra o bajo. Las maderas duras son
usualmente las utilizadas; entre todas ellas, el
arce es la más común.
Los mástiles pueden ser de una, dos o más piezas,
éstas son encoladas en sentido longitudinal. En
los de varias piezas suelen combinarse dos tipos
de madera, ya que a parte de contribuir a la
estética y resistencia del conjunto, hace que
según la elección de las maderas utilizadas se
pueda conseguir un determinado resultado teniendo
en cuenta sus características tonales. Es habitual
en mástiles de tres o cinco piezas combinar arce
con alguna madera tropical más densa; lo que hace
que, a parte de dar más resistencia a la torsión,
añada un tono más cálido al vivo sonido del arce.
Esta técnica es muy utilizada para la construcción
de bajos eléctricos, el porqué no se utiliza más
habitualmente en guitarras me resulta extraño,
seguramente se deba a motivos estéticos y de
producción.
Tipos de mástiles:
Hay tres tipos de mástiles: atornillado, encolado
y a través del cuerpo (bolt-on, glued y
neck-thru). Cada tipo tiene unas características
particulares, las cuales veremos a continuación.
Mástiles atornillados: Son los que, como su nombre
indica, se unen al cuerpo mediante tornillos.
Normalmente son cuatro los tornillos empleados,
aunque algunos fabricantes utilizan cinco o seis y
hacen que una mayor porción del mástil se inserte
en el cuerpo, para así dar más estabilidad a la
unión. Los mástiles atornillados favorecen el
sonido percusivo y brillante, pero una vez más el
tipo de madera empleado será determinante en el
resultado final, ya que por lo general se emplea
el arce, que tiene esas características. Aquí
tengo mis dudas entre las diferencias de un mástil
encolado o atornillado, en lo que a timbre se
refiere, ¿seguiría una strato sonando como tal si
el mástil estuviese encolado? Probablemente
perdería algo de brillo y rapidez de respuesta, ya
que la cola crearía, por así decir, una fina
barrera en la unión entre mástil y cuerpo que
afectaría a la resonancia, filtrando algunas
frecuencias; pero seguro que la diferencia seria
muy sutil. Por supuesto, todo lo comentado es
teniendo en cuenta que la unión entre cuerpo y
mástil sea correcta, ya que en las guitarras de
mástil atornillado producidas en masa este es un
aspecto que a veces se descuida.
Mástiles encolados: Favorecen el sustain, un
sonido más redondo y menos percusivo, pero otra
vez nos encontramos con que la madera más
utilizada en este tipo de instrumentos es la
caoba, la cual de por sí favorece el que se den
estas características.
Una combinación interesante es un mástil de arce
con un cuerpo de caoba y arce, de esta manera se
puede obtener lo mejor de los dos modelos de
guitarras más populares; con una buena elección de
la electrónica y pastillas, puede conseguirse un
instrumento muy versátil.
Mástiles a través del cuerpo: En este caso el
mástil se construye con una o varias piezas de
igual o diferente tipo de madera, éste va a través
del cuerpo hasta el final del mismo. Encolando dos
piezas a los laterales del mástil se forma lo que
será el cuerpo, lo cual permite crear
combinaciones de maderas que dan resultados muy
interesantes.
Sus características más comunes son un mayor
sustain y un tono más apagado que en el caso de
los mástiles atornillados.
Este tipo de mástil es muy utilizado para bajos
eléctricos, ya que a parte de las características
tonales, permite crear un conjunto muy estable a
la hora de soportar la gran tensión de las cuerdas
de mayor calibre del bajo eléctrico. Un diapasón
de ébano es lo más indicado para este tipo de
instrumentos, ya que ayuda a conseguir un sonido
más definido, abierto y articulado.
CUERPOS
Los cuerpos pueden ser de una o más piezas, por lo
general es preferible que no tenga más de dos, y
combinarse con una tapa formada por dos piezas; el
arce con o sin figura es la más habitual. Como ya
hemos visto, una cuidada selección a la hora de
combinar maderas puede ofrecer resultados muy
dispares e interesantes. También hay que tener en
cuenta el método de construcción del cuerpo.
El tipo de cuerpo más común es el cuerpo sólido,
en el cual sólo se hacen cavidades para alojar las
pastillas y componentes electrónicos. Estos pueden
ser construidos con una sola especie de madera,
véase las clásicas telecaster y stratocaster, por
lo general fresno, aliso o tilo o con dos
especies, siendo la combinación más clásica la de
tapa de arce y cuerpo de caoba, aunque en los
últimos años se están viendo muchas tapas de arce
u otras maderas como la koa, el nogal o la bubinga
sobre cuerpos de fresno, aliso o tilo.
Otro tipo de cuerpo es el semihueco (semi-hollow),
el cual suele realizarse mediante un cuerpo
parcialmente vaciado y una tapa, para lo cual se
utiliza una combinación de las maderas
anteriormente mencionadas. Este tipo de
construcción hace que el cuerpo sea más resonante
y con un aire acústico, suelen llevar una abertura
en forma de efe.
Las guitarras de caja (hollow body) siguen un
método de construcción muy similar al de las
acústicas, el cuerpo consta de aros, fondo y tapa,
pero llevan en su sección central, desde el mástil
hasta la culata, un bloque sólido de madera, para
así evitar una excesiva resonancia que pueda
favorecer la realimentación.
Otro tipo sería el ya comentado para los mástiles
a través del cuerpo en el que, además de las
piezas encoladas al mástil tambien se le puede
añadir una tapa, e incluso realizar un vaciado en
una de las piezas, para así crear un cuerpo
semihueco. Quizás esta sea la combinación más
elaborada a la hora de construir un instrumento,
pero el resultado puede ser increíble. Este tipo
de construcción es más propia de luthiers
independientes que de grandes factorías.
CURIOSIDADES
¿Suenan mejor las guitarras antiguas que las
modernas?
Siempre que hablemos de guitarras de calidad, la
respuesta es sí. El porqué es una mezcla de varios
factores, y uno de ellos es la edad de la madera.
La madera es un material vivo que, aunque en el
momento de su utilización tenga un porcentaje de
humedad muy bajo, seguirá absorbiendo humedad
ambiental y, a su vez, perdiéndola paulatinamente.
En el momento en el que la resina y la celulosa
cristalizan, la madera deja de absorber humedad y
su naturaleza cambia, si a esto le añadimos que
esa madera lleva años vibrando en toda la gama de
frecuencias que puede reproducir una guitarra,
esto por supuesto crea unas condiciones especiales
que no se dan en un instrumento recién salido de
fábrica.
En Estados Unidos había una empresa que se
dedicaba a, por así decirlo, “activar” la
resonancia de las guitarras. Su sistema era
introducir las guitarras en un recinto
especialmente diseñado, en el cual se las
bombardeaba constantemente durante días con un
barrido de frecuencias. Por lo visto el resultado
era más que notable. Otra manera de conseguir esto
es estar varios años tocando frente a un potente
amplificador, al fin y al cabo es de lo que se
trata, ¿no? Este método es especialmente
interesante para guitarras “vintage” que han
permanecido desde su fabricación almacenadas sin
que nadie las tocase. Es una buena manera de sacar
toda la magia de esos instrumentos en un breve
periodo de tiempo.
Para finalizar, y retomando el hilo de lo
comentado al principio, lo mejor a la hora de
comprar una guitarra será que nos dejemos guiar
por el oído y el tacto. Es muy importante
observar, especialmente en los mástiles
atornillados, que al tocar podamos sentir que la
vibración pasa por nuestro pulgar hasta llegar al
codo, para inmediatamente sentir que el mástil y
el cuerpo vibran en armonía. Si esto no ocurre, da
igual qué pastillas o hardware lleve montados,
estamos ante una guitarra que nunca pasará de ser
mediocre. Si por el contrario escogemos la pieza
adecuada, ésta no hará más que mejorar con los
años de uso. Es muy importante probar las
guitarras con cuerdas en buen estado, ya que unas
viejas y oxidadas harán que sea más difícil
valorar el potencial de la guitarra. Por supuesto,
todo esto es válido siempre y cuando podamos
controlar la ilusión... ¿Y no es de lo que va todo
esto?
la clavija
guitarra, su calidad y características no sólo
harán que el instrumento sea más bonito, sino que
resultará algo fundamental a la hora de definir
“su voz”; ya que las pastillas u otros elementos
fonocaptores lo que hacen es reproducir esa voz,
añadiendo un color particular según sus
características y ubicación en el cuerpo de la
guitarra.
Este aspecto suele pasar desapercibido a la hora
de adquirir un instrumento ya que, por lo general,
la vista suele mandar sobre el oído y el tacto; lo
que es perfectamente comprensible; si llevamos
años intentando adquirir un instrumento en
particular, que además es usado por nuestro músico
preferido, no es de extrañar que el día que
conseguimos reunir el dinero para su compra nos
dejemos llevar por el entusiasmo y realicemos la
misma sin pararnos a analizar lo que estamos
comprando, ya que damos por hecho que por ser la
marca que es y por su importe, resultará de la
mejor calidad; cosa que no siempre se cumple.
En este artículo comentaré las maderas más
utilizadas en la industria de la guitarra
eléctrica, así como sus características y las
diferentes técnicas de construcción empleadas, ya
que la combinación de ambos aspectos lleva a
resultados muy diferentes. Los comentarios que
realizaré a continuación son teniendo en cuenta
que las maderas tengan un secado y orientación de
la veta óptimos.
MADERAS
Palosanto (Rosewood): Hay diferentes variedades de
palosanto: India, Brasil y Madagascar. En la
construcción de guitarras eléctricas y bajos, esta
madera se usa principalmente para los diapasones;
el más común es el palosanto de India. Como ya he
comentado más arriba, por su densidad y porosidad
amortigua algunas de las altas frecuencias del
arce, siendo una madera ideal para el blues, jazz
y rock.
Ébano (Ebony): Es una madera muy dura y densa,
combinada con arce es ideal para músicos que
quieran un sonido que les haga sonar con
definición y nitidez en la banda, o para
intérpretes de Metal a los que les guste un sonido
rico en altas frecuencias y un sustain cercano a
infinito. Es también una buena opción a la hora de
conseguir “abrir” el sonido en cuerpos de caoba o
para semiacústicas que necesitan un poco de brillo
y definición en graves.
Pau ferro: Es muy apropiada para quien le gusten
las características tonales del arce, pero
prefiera un diapasón oscuro, tono chocolate en
este caso. Es ideal para bajos fretless, ya que
tiene una gran dureza, pero no es tan brillante en
sonido como el ébano.
Arce (Maple): Esta madera es principalmente
utilizada en la construcción de mástiles y tapas
de cuerpo. Los mástiles de arce son los más
usados, especialmente en las guitarras que llevan
mástil atornillado. Esta madera tiene un sonido
brillante y percusivo, así como una buena
estabilidad y resistencia a la torsión; esto es
más notable cuando tanto el mástil como el
diapasón son del mismo material, ya que al
combinar el arce con un diapasón de palosanto se
consigue darle un matiz más cálido. Con un cuerpo
de caoba y una tapa de arce se consigue darle más
brillo al sonido, ya que la caoba de por sí tiende
a comerse las frecuencias altas, pero es rica en
graves y medios.
Fresno de pantano (Swamp ash): Se utiliza para la
construcción de cuerpos. Esta madera proporciona
graves apretados y definidos, resalta los medios y
suele ser muy brillante en agudos, lo que unido a
una respuesta muy rápida al atacar las cuerdas,
hace que sea una opción ideal para estilos de
música muy concretos. Al ser una madera muy
resonante, ofrece un sonido limpio, muy bueno y
apropiado para el funk, surf, blues, country, rock
and roll clásico y jazz.
Aliso (Alder): Utilizada para cuerpos, tiene una
respuesta muy equilibrada en todo el rango de
frecuencias y, dependiendo de la configuración de
mastil/diapasón y pastillas, hace que sea una
madera ideal para prácticamente todos los estilos.
Es normalmente ligera de peso y suelen aplicársele
acabados opacos. La combinación más famosa de la
historia del Rock, mástil de arce y cuerpo de
aliso.
Caoba (Mahogany): Utilizada tanto para mástiles
como para cuerpos, su principal característica es
su elevado peso y su sonido grueso, rico en
medios. Si se utiliza simultáneamente para el
cuerpo y el mástil, se hace casi indispensable el
poner una tapa de arce sobre el cuerpo, ya que si
no el sonido sería demasiado opaco; si añadimos un
diapasón de ébano tenemos ya una combinación
ganadora.
Tilo (Basswood): Madera blanda, ligera y resonante
muy utilizada en instrumentos enfocados al Metal y
Hardrock. Hay que ser cuidadoso en la elección de
las pastillas, ya que, si ésta no es acertada,
puede afectar a la respuesta en graves. Es
habitual el uso de pastillas y circuitos activos
que ayudan a sacar un sonido con algo más de
cuerpo.
Otras maderas: En los últimos años algunos
fabricantes han comenzado a utilizar maderas
exóticas, como imbuía, wenge, nogal, koa, bubinga,
etc., las cuales, a parte de características
estéticas muy particulares, tienen cualidades, en
lo que a sonido se refiere, que están a medio
camino entre el arce, el ébano y el palosanto, es
decir, sonido más o menos brillante y percusivo.
TÉCNICAS DE CONSTRUCCIÓN Y CURIOSIDADES
MÁSTILES
El tipo de material y técnicas empleadas para la
construcción del mástil juegan un papel muy
importante a la hora de definir el tono final de
una guitarra o bajo. Las maderas duras son
usualmente las utilizadas; entre todas ellas, el
arce es la más común.
Los mástiles pueden ser de una, dos o más piezas,
éstas son encoladas en sentido longitudinal. En
los de varias piezas suelen combinarse dos tipos
de madera, ya que a parte de contribuir a la
estética y resistencia del conjunto, hace que
según la elección de las maderas utilizadas se
pueda conseguir un determinado resultado teniendo
en cuenta sus características tonales. Es habitual
en mástiles de tres o cinco piezas combinar arce
con alguna madera tropical más densa; lo que hace
que, a parte de dar más resistencia a la torsión,
añada un tono más cálido al vivo sonido del arce.
Esta técnica es muy utilizada para la construcción
de bajos eléctricos, el porqué no se utiliza más
habitualmente en guitarras me resulta extraño,
seguramente se deba a motivos estéticos y de
producción.
Tipos de mástiles:
Hay tres tipos de mástiles: atornillado, encolado
y a través del cuerpo (bolt-on, glued y
neck-thru). Cada tipo tiene unas características
particulares, las cuales veremos a continuación.
Mástiles atornillados: Son los que, como su nombre
indica, se unen al cuerpo mediante tornillos.
Normalmente son cuatro los tornillos empleados,
aunque algunos fabricantes utilizan cinco o seis y
hacen que una mayor porción del mástil se inserte
en el cuerpo, para así dar más estabilidad a la
unión. Los mástiles atornillados favorecen el
sonido percusivo y brillante, pero una vez más el
tipo de madera empleado será determinante en el
resultado final, ya que por lo general se emplea
el arce, que tiene esas características. Aquí
tengo mis dudas entre las diferencias de un mástil
encolado o atornillado, en lo que a timbre se
refiere, ¿seguiría una strato sonando como tal si
el mástil estuviese encolado? Probablemente
perdería algo de brillo y rapidez de respuesta, ya
que la cola crearía, por así decir, una fina
barrera en la unión entre mástil y cuerpo que
afectaría a la resonancia, filtrando algunas
frecuencias; pero seguro que la diferencia seria
muy sutil. Por supuesto, todo lo comentado es
teniendo en cuenta que la unión entre cuerpo y
mástil sea correcta, ya que en las guitarras de
mástil atornillado producidas en masa este es un
aspecto que a veces se descuida.
Mástiles encolados: Favorecen el sustain, un
sonido más redondo y menos percusivo, pero otra
vez nos encontramos con que la madera más
utilizada en este tipo de instrumentos es la
caoba, la cual de por sí favorece el que se den
estas características.
Una combinación interesante es un mástil de arce
con un cuerpo de caoba y arce, de esta manera se
puede obtener lo mejor de los dos modelos de
guitarras más populares; con una buena elección de
la electrónica y pastillas, puede conseguirse un
instrumento muy versátil.
Mástiles a través del cuerpo: En este caso el
mástil se construye con una o varias piezas de
igual o diferente tipo de madera, éste va a través
del cuerpo hasta el final del mismo. Encolando dos
piezas a los laterales del mástil se forma lo que
será el cuerpo, lo cual permite crear
combinaciones de maderas que dan resultados muy
interesantes.
Sus características más comunes son un mayor
sustain y un tono más apagado que en el caso de
los mástiles atornillados.
Este tipo de mástil es muy utilizado para bajos
eléctricos, ya que a parte de las características
tonales, permite crear un conjunto muy estable a
la hora de soportar la gran tensión de las cuerdas
de mayor calibre del bajo eléctrico. Un diapasón
de ébano es lo más indicado para este tipo de
instrumentos, ya que ayuda a conseguir un sonido
más definido, abierto y articulado.
CUERPOS
Los cuerpos pueden ser de una o más piezas, por lo
general es preferible que no tenga más de dos, y
combinarse con una tapa formada por dos piezas; el
arce con o sin figura es la más habitual. Como ya
hemos visto, una cuidada selección a la hora de
combinar maderas puede ofrecer resultados muy
dispares e interesantes. También hay que tener en
cuenta el método de construcción del cuerpo.
El tipo de cuerpo más común es el cuerpo sólido,
en el cual sólo se hacen cavidades para alojar las
pastillas y componentes electrónicos. Estos pueden
ser construidos con una sola especie de madera,
véase las clásicas telecaster y stratocaster, por
lo general fresno, aliso o tilo o con dos
especies, siendo la combinación más clásica la de
tapa de arce y cuerpo de caoba, aunque en los
últimos años se están viendo muchas tapas de arce
u otras maderas como la koa, el nogal o la bubinga
sobre cuerpos de fresno, aliso o tilo.
Otro tipo de cuerpo es el semihueco (semi-hollow),
el cual suele realizarse mediante un cuerpo
parcialmente vaciado y una tapa, para lo cual se
utiliza una combinación de las maderas
anteriormente mencionadas. Este tipo de
construcción hace que el cuerpo sea más resonante
y con un aire acústico, suelen llevar una abertura
en forma de efe.
Las guitarras de caja (hollow body) siguen un
método de construcción muy similar al de las
acústicas, el cuerpo consta de aros, fondo y tapa,
pero llevan en su sección central, desde el mástil
hasta la culata, un bloque sólido de madera, para
así evitar una excesiva resonancia que pueda
favorecer la realimentación.
Otro tipo sería el ya comentado para los mástiles
a través del cuerpo en el que, además de las
piezas encoladas al mástil tambien se le puede
añadir una tapa, e incluso realizar un vaciado en
una de las piezas, para así crear un cuerpo
semihueco. Quizás esta sea la combinación más
elaborada a la hora de construir un instrumento,
pero el resultado puede ser increíble. Este tipo
de construcción es más propia de luthiers
independientes que de grandes factorías.
CURIOSIDADES
¿Suenan mejor las guitarras antiguas que las
modernas?
Siempre que hablemos de guitarras de calidad, la
respuesta es sí. El porqué es una mezcla de varios
factores, y uno de ellos es la edad de la madera.
La madera es un material vivo que, aunque en el
momento de su utilización tenga un porcentaje de
humedad muy bajo, seguirá absorbiendo humedad
ambiental y, a su vez, perdiéndola paulatinamente.
En el momento en el que la resina y la celulosa
cristalizan, la madera deja de absorber humedad y
su naturaleza cambia, si a esto le añadimos que
esa madera lleva años vibrando en toda la gama de
frecuencias que puede reproducir una guitarra,
esto por supuesto crea unas condiciones especiales
que no se dan en un instrumento recién salido de
fábrica.
En Estados Unidos había una empresa que se
dedicaba a, por así decirlo, “activar” la
resonancia de las guitarras. Su sistema era
introducir las guitarras en un recinto
especialmente diseñado, en el cual se las
bombardeaba constantemente durante días con un
barrido de frecuencias. Por lo visto el resultado
era más que notable. Otra manera de conseguir esto
es estar varios años tocando frente a un potente
amplificador, al fin y al cabo es de lo que se
trata, ¿no? Este método es especialmente
interesante para guitarras “vintage” que han
permanecido desde su fabricación almacenadas sin
que nadie las tocase. Es una buena manera de sacar
toda la magia de esos instrumentos en un breve
periodo de tiempo.
Para finalizar, y retomando el hilo de lo
comentado al principio, lo mejor a la hora de
comprar una guitarra será que nos dejemos guiar
por el oído y el tacto. Es muy importante
observar, especialmente en los mástiles
atornillados, que al tocar podamos sentir que la
vibración pasa por nuestro pulgar hasta llegar al
codo, para inmediatamente sentir que el mástil y
el cuerpo vibran en armonía. Si esto no ocurre, da
igual qué pastillas o hardware lleve montados,
estamos ante una guitarra que nunca pasará de ser
mediocre. Si por el contrario escogemos la pieza
adecuada, ésta no hará más que mejorar con los
años de uso. Es muy importante probar las
guitarras con cuerdas en buen estado, ya que unas
viejas y oxidadas harán que sea más difícil
valorar el potencial de la guitarra. Por supuesto,
todo esto es válido siempre y cuando podamos
controlar la ilusión... ¿Y no es de lo que va todo
esto?
la clavija
¡PÚAS! Agárralas como puedas...
Las guardamos, coleccionamos… Y a menudo
desaparecen tan rápido como las adquirimos. Y
seamos francos: la mayor parte de nosotros nos
sentimos totalmente indefensos e inútiles si las
perdemos y vamos a tocar.
Pero la pregunta del millón en el tema es: ¿Cuándo
nos paramos a pensar, aunque sea unos instantes,
en cómo cogemos la púa y con qué objetivo de cara
al sonido? Hay que tener en cuenta que todo
guitarrista se distingue, entre otras cosas, por
su técnica, lo que desemboca en un dominio
concreto de la púa. Esto implica que, si lo
hacemos bien desde el principio, nos caracterizará
el resto de nuestras vidas.
Sin más dilación, lancémonos de lleno en un mundo
al que, según parece, se le da una menor
importancia de la que se debería. Si apenas
utilizáis la púa, coged una y dadle una
oportunidad. Si la empleáis frecuentemente seguid
leyendo; quizás podáis aprender algo nuevo.
COMPRANDO PÚAS
“A mí me vale con cualquiera”. Error. En efecto,
podríamos tocar con cualquier púa pero, desde
luego, lo inteligente sería emplear unas adecuadas
a nuestro estilo y preferencias personales y
físicas. Si vamos a tocar solos metaleros
ultra-rápidos con una púa grande de tres
milímetros de grosor, tendremos un problema. Si
además tenemos las manos pequeñas, puede
convertirse en nuestro infierno particular.
Para los principiantes en el tema, éste es un
importante hito para vuestra futura vida como
guitarristas. Así que, vístete y ve a una tienda
de instrumentos de tu confianza.
Cuando estés en la tienda y solicites púas al
dependiente, probablemente te lleve uno o dos
soportes trapezoidales, en el que cada cavidad
está identificada por una marca/tamaño/material de
púa. Ahora nos planteamos tan cruenta cuestión:
“¿Cuál cojo?” Mi consejo es que no cojáis una muy
blanda (entendiendo por blanda un grosor de 0.5 mm
o inferior). Al tratarse de un elemento nuevo en
vuestros dedos os sentiréis algo extraños; por lo
que, para aclarar las cosas, debéis elegir una púa
dura, fácil de sujetar y, a ser posible, con
superficie de contacto con dedos rugosa (aumenta
el rozamiento, lo que se traduce en una mayor
dificultad para que se os caiga de las manos). No
obstante, comprad unas cuantas, ya que nunca se
sabe cuál será vuestra favorita. Eso sí, hay que
tener en cuenta tres parámetros: material, grosor
y forma. Las púas elaboradas con material
artificial (nylon, plásticos, fibras sintéticas…)
proporcionarán un sonido más cálido (ejemplo
clásico: Dunlop Tortex), mientras que las púas
metálicas (nota: un uso prolongado e indebido
puede deteriorar las cuerdas), de hueso y madera
nos darán más brillo.
Obviamente, el material influye en la dureza de la
púa, pero centrémonos en otro punto: el grosor. Va
por gustos: algunos os sentiréis más cómodos con
un espesor que otro. Respecto a estilos, cabe
destacar que los guitarristas de jazz suelen optar
por púas más bien gruesas (de 1.5 mm en adelante),
y los guitarristas de heavy metal suelen optar por
púas con grosor de 1 mm. Pero como digo, todo
depende de lo bien que encajen en nuestros dedos.
Por último, nos queda la forma. A aquellos
fanáticos de la velocidad, mi consejo es que
empleéis púas con extremo puntiagudo. Desliza
mejor, ergo permite un ataque más rápido. En otros
casos, la cosa varía. Lo comprobaremos más
adelante.
AGÁRRALA COMO PUEDAS
Ahora sí. Has comprado tus púas, así que habrá que
pensar en usarlas, ¿no? Bien, no existen reglas
rápidas para mostraros cómo debéis sujetar la púa
porque, como se ha citado anteriormente, la mano
de cada uno de nosotros tiene forma única. Eso sí,
hay dos principios básicos: uno, sostener la púa
de forma que tenemos garantía total de que no se
va a deslizar de nuestros dedos al tocar; dos, que
el brazo esté relajado, y que la muñeca tome como
referencia un punto de apoyo (normalmente el
puente, aunque hay excéntricos, como Michael
Angelo, que hacen uso del golpeador para este fin.
Aseguraos de sujetar la púa con la yema del pulgar
y el borde del índice. Aquí cabe citar que hay una
mala tendencia, muchos acostumbran a sujetarla con
la yema del índice. Lo único que haréis será
dificultar el movimiento púa-contrapúa y,
probablemente, se os acabe cayendo.
La mayor parte de la púa debe estar entre vuestros
dedos. Para una púa de tamaño estándar, sujetad
los 2/3 de la misma. Cuanto menos punta dejéis al
descubierto, mejor (sobre todo a la hora de
ejecutar armónicos artificiales).
Ahora, atacad la cuerda con la púa. Puede que al
principio resulte incómodo, pero es necesario
echarle horas al asunto. Experimenta con el ángulo
de ataque de la púa sobre las cuerdas. Para un
ataque limpio, músicos, como Ynwie J. Malmsteen o
Michael Romeo, atacan con la púa totalmente plana.
Sin embargo, esta posición puede resultar
incómoda a la hora de mover la muñeca. Es más, la
mayor parte de los guitarristas lo consideran como
tal, y prefieren angular un poco la púa hacia
abajo. Esto provoca que el sonido suene más
“rasposo”, muy propio para rock. Por otra
parte, tenemos el extremo opuesto: angular hacia
arriba. Empleada por músicos como Shawn Lane, el
resultado es un sonido más redondo y lleno.
Todo guitarrista debería pararse a
pensar un minuto cómo coge la púa; si lo
hiciéramos bien desde la base, no tendríamos
problemas a la hora de aplicar técnicas más
avanzadas.
Púa angulada hacia abajo.
Obtenemos un sonido rasposo y roquero.
Púa angulada hacia arriba. Obtenemos un
sonido llano.
Modo Petrucci.Modo tradicional de jazz
MEJORANDO TÉCNICAS: PÚAS Y CONTRAPÚAS
Hay dos formas de atacar la cuerda con las púas:
la púa (hacia abajo) y la contrapúa (hacia
arriba). El modo más natural de tocar es
alternando púa (downstroke)-contrapúa (upstroke)
por cada vez que atacamos las cuerdas. Es lo que
en música se denomina modo estricto. Romper esta
técnica desemboca en el llamado modo económico,
que consiste en atacar varias cuerdas en el mismo
sentido si nos conviene (por ejemplo, si atacamos
todas las cuerdas, desde la sexta hasta la
segunda, ejerceríamos sólo púa, y en ningún
momento contrapúa).
Para empezar, sólo consideraremos movimiento púa.
Tratad de tocar el ejercicio 1 despacio, e
intentando que los ataques a la cuerda sean
iguales siempre, pero sin que sean bruscos, o que
hagan que la cuerda choque contra el diapasón.
¿Qué tal ha ido? ¿Bien? En ese caso estáis listos
para desarrollar púa-contrapúa alternada. Notaréis
que el sonido es más “flotante” y que podéis
desarrollar una mayor velocidad.
Desde luego, el uso de púas y contrapúas de forma
aislada tiene su lugar, como se puede observar en
algunas técnicas (rakes, sweep…). Pero si tus
influencias incluyen a la mayoría de los
guitarristas reconocidos, como Al Di Meola, Ynwie
Malmsteen, John Petrucci, Steve Vai o Steve Morse,
el ataque alternado es lo que buscáis. Yo,
personalmente, es el que empleo al realizar
punteos estándar (algunas técnicas, como el
sweep-picking, que veremos más adelante, exigen
emplear barridos exclusivamente de púa o de
contrapúa).
ALGUNAS TÉCNICAS PARA AVANZAR
Ahora entraremos en un terreno intermedio, pero
nos asustéis antes de probar. En el siguiente solo
se emplean tres técnicas de púa que pueden dar un
toque original y más convincente que el mero
“picking”:
Las técnicas que se utilizan en el ejemplo son:
a) Rakes: Se realiza atacando dos o tres cuerdas
(con un movimiento de púa –modo económico-), hasta
llegar a la cuerda en la que deseamos tocar. Las
otras cuerdas se silencian mediante la palma de
mano de la púa, y con los dedos de la mano
pulsadora, para obtener el sonido deseado.
b) Armónicos artificiales: El archiconocido
recurso para dar un toque
“chillón” a las notas. Sujeta la púa con fuerza,
cubriendo la práctica
totalidad de la misma con el pulgar, y ataca la
cuerda. En el mismo
instante del ataque, toca la cuerda con el pulgar,
y voilà, tenemos un
armónico artificial. Exige práctica, así que sed
pacientes y practicad.
c) Slide de púa: Extremadamente sencillo, y
adecuado cuando tocamos
con distorsión. Consiste en deslizar
perpendicularmente la púa sobre la sexta cuerda,
en sentido descendente.
TÉCNICAS AVANZADAS
Si sois principiantes, no os recomiendo intentar
estas técnicas hasta que hayáis depurado las
básicas. Eso sí, al menos os darán una idea hacia
dónde progresar. He aquí un ejercicio:
Poco a poco, vamos avanzando. Aquí describo las
técnicas empleadas en la anterior composición:
a) String skipping: Se trata de una forma de
obtener sonidos diferente de los riffs
tradicionales. En dichos riffs, normalmente el
guitarrista toca algunas notas en una cuerda, se
traslada a la adyacente y sigue la línea melódica.
En el caso del string skipping, se tocan una o
varias notas en una determinada cuerda y,
posteriormente, en lugar de seguir con la melodía
o riff en la siguiente cuerda, nos la saltamos y
tocamos en cualquier otra. Requiere práctica, pues
al principio es muy frecuente colisionar con las
cuerdas adyacentes al intentar acceder aotra. Por
ello, es importante que la distancia recorrida por
la púa cada vez que punteáis sea lo más corta
posible; lo necesario para que la cuerda vibre y
suene. Es una técnica muy empleada en estilos
derivados de rock. Los principales maestros
vinculados son Paul Gilbert y Eric Johnson,
quienes la utilizan a menudo en sus patrones de
arpegios.
b) Sweep picking: Otra de esas técnicas adoradas
por los metaleros amantes de la velocidad
vertiginosa. Empleada en arpegios, básicamente se
trata de una técnica que economiza el movimiento
de la púa, es decir, incrementar la cadencia con
que desarrollamos los ataques. Si lo realizamos
sobre una sola cuerda, empleamos estilo alternado
(estricto), pero al cambiar de cuerda, en vez de
alternar, empleamos el movimiento correspondiente
a la última cuerda, de tal suerte que aprovechamos
ese movimiento para tocar más rápidamente mediante
un barrido de cuerdas. (es decir, si en la última
cuerda que hemos tocado hemos realizado movimiento
downstroke, la siguiente cuerda es tocada también
con downstroke, e idem en el caso upstroke). Todo
ello, con movimiento estrictamente de muñeca.
El sweep es cultivado por la mayor parte de los
guitarristas, con especial énfasis por los de rock
(Michael Romeo, Joe Satriani, Steve Vai, John
Petrucci, Kiko Loureiro, etc).
c) Tapping de púa: Esta técnica es derivada, como
supondréis, del tapping tradicional. Consiste en
percutir perpendicularmente los trastes con la púa
al tiempo que pulsamos cuerdas. En resumen: en vez
de los dedos de la mano derecha, empleamos la púa.
El resultado es un sonido muy brillante y nos
brinda la posibilidad de tocar muy rápido. El
único inconveniente es que no pueden hacerse
simultáneamente en más de una cuerda.
MODOS DE TOCAR DE ALGUNAS LEYENDAS
Hasta ahora nos hemos estado nutriendo de un
contenido teórico-práctico de técnicas de púa.
Pero, ¿de qué manera han concebido estas técnicas
los guitarristas contemporáneos? Descubrámoslo.
BLUES Y JAZZ: BB KING Y DJANGO REINHART
Este hombre, al igual que los bluesistas y
jazzistas más veteranos, contempla un uso de la
púa que se centra en oprimirla fuertemente, sin
que quede hueco alguno entre dedo y dedo. Si nos
fijamos en otros grandes, como el jazzista Chuck
Wayne, veremos más de lo mismo. Las púas que
emplea son gruesas y ligeramente puntiagudas, y su
técnica habitual se cimenta en el modo estricto,
alternando upstroke y downstroke, con un
movimiento casi estrictamente de muñeca.
ROCK: JOHN PETRUCCI, MICHAEL ROMEO Y STEVE VAI
Dos grandes de los escasos guitarristas de rock
progresivo que existen y un legendario guitarrista
inclasificable. El rendimiento que obtienen al
tocar es sencillamente espectacular, con una
distancia de recorrido de púa mínimo y depuradas
técnicas de sweep y skip, así como combinaciones
sweep-tapping. En el caso de Romeo y Petrucci, el
movimiento de muñeca es breve, y mantiene una
posición recta y con los dedos paralelos a las
cuerdas, descendiendo ligeramente el antebrazo
para alcanzar las más alejadas del punto de
referencia, que es, en ambos casos, el puente.
Puede observarse en estas dos figuras que, al
desarrollar solos muy rápidos, suelen apoyar el
dedo corazón sobre el índice para evitar que la
púa se deslice, debido a las elevadas velocidades.
El resto de los dedos, relajados. Emplean púas de
extremo puntiagudo.
Si nos fijamos en Vai, nos encontramos en un caso
distinto. Hace uso de un mayor ángulo de apertura
en cuanto al movimiento de la muñeca y los tres
dedos libres están más relajados que en el caso de
los dos anteriores, y con el brazo más inclinado.
Esto se debe a que a menudo emplea esos dedos para
tocar de manera combinada con la púa, o para
desarrollar otras técnicas. Vai es un maestro en
todas las técnicas conocidas de guitarra,
incluyendo el poco cultivado pick-tapping (tapping
con púa), muy empleado e impulsado por su maestro
Joe Satriani.
Obviamente, la limitada extensión del presente
artículo me impide añadir nombres igualmente
notables, como Paul Gilbert, Kiko Loureiro, Nuno
Bettencourt, Al Di Meola, y otros tantos cuyas
técnicas de púa han engrosado la lista de los
estándares de aprendizaje superior.
PÚAS DE INTERÉS
No podríamos cerrar el presente artículo sin antes
mencionar algunos modelos concretos de púas que se
adapten a vuestro estilo; eso sí, lo más
importante es que os sintáis cómodos con ellas.
Dunlop Tortex: Con grosores desde 0.5 mm hasta
1.14 mm y diferentes formas, está elaborada con un
material sintético antideslizante y resistente,
que se ha ganado la confianza de grandes como
Slash, Paul Gilbert, George Lynch y un larguísimo
etcétera, que no deja lugar a dudas de su
versatilidad y calidad.
Dunlop Jazz III: La púa favorita de John Petrucci
(y también la mía). Se trata de una púa de
material sintético, de superficie más suave que la
Tortex, y un extremo puntiagudo que permite un
desplazamiento rápido, así como desarrollar
armónicos artificiales con gran facilidad.
Dunlop Nylon: Otra de las archivendidas púas de
Dunlop. De larga duración, presentan una
superficie rugosa y que se adhiere a los dedos con
facilidad. Muy ligera y manejable. Empleada por
Eric Johnson, Mick Thomnson y Whitesnake.
D’Andrea Delrex: Una de las más solicitadas de
D’Andrea. Fabricada con delrin, proporciona un
sonido cálido y percusivo.
Fender Celluloid: Una púa de textura muy suave y
atractiva. Fabricada con materiales celuloides,
desliza con facilidad y se presenta en tres
grosores: thin, medium y heavy.
CONCLUSIÓN
Es más que evidente que con sólo observar la púa
de un guitarrista (al menos, el que conoce su
equipo), pueden deducirse bastantes detalles
acerca de su técnica y del estilo que cultiva.
Sobre todo, recordad que una elección de una púa
no es ni acertada ni incorrecta, sino conveniente.
Vuestro toque de púa es para toda la vida.
Aunque muchos seáis partidarios de tocar
únicamente con púa, ante todo, debo dejar claro
que no hay que desdeñar la técnica clásica que se
limita a emplear los dedos. Es más, os animo a que
también la cultivéis, ya que tiene sus ventajas.
Ya conocéis, en cualquier caso, los tres
principios en que se basa este mundo de la
técnica: practicar, practicar y practicar....
la clavija
desaparecen tan rápido como las adquirimos. Y
seamos francos: la mayor parte de nosotros nos
sentimos totalmente indefensos e inútiles si las
perdemos y vamos a tocar.
Pero la pregunta del millón en el tema es: ¿Cuándo
nos paramos a pensar, aunque sea unos instantes,
en cómo cogemos la púa y con qué objetivo de cara
al sonido? Hay que tener en cuenta que todo
guitarrista se distingue, entre otras cosas, por
su técnica, lo que desemboca en un dominio
concreto de la púa. Esto implica que, si lo
hacemos bien desde el principio, nos caracterizará
el resto de nuestras vidas.
Sin más dilación, lancémonos de lleno en un mundo
al que, según parece, se le da una menor
importancia de la que se debería. Si apenas
utilizáis la púa, coged una y dadle una
oportunidad. Si la empleáis frecuentemente seguid
leyendo; quizás podáis aprender algo nuevo.
COMPRANDO PÚAS
“A mí me vale con cualquiera”. Error. En efecto,
podríamos tocar con cualquier púa pero, desde
luego, lo inteligente sería emplear unas adecuadas
a nuestro estilo y preferencias personales y
físicas. Si vamos a tocar solos metaleros
ultra-rápidos con una púa grande de tres
milímetros de grosor, tendremos un problema. Si
además tenemos las manos pequeñas, puede
convertirse en nuestro infierno particular.
Para los principiantes en el tema, éste es un
importante hito para vuestra futura vida como
guitarristas. Así que, vístete y ve a una tienda
de instrumentos de tu confianza.
Cuando estés en la tienda y solicites púas al
dependiente, probablemente te lleve uno o dos
soportes trapezoidales, en el que cada cavidad
está identificada por una marca/tamaño/material de
púa. Ahora nos planteamos tan cruenta cuestión:
“¿Cuál cojo?” Mi consejo es que no cojáis una muy
blanda (entendiendo por blanda un grosor de 0.5 mm
o inferior). Al tratarse de un elemento nuevo en
vuestros dedos os sentiréis algo extraños; por lo
que, para aclarar las cosas, debéis elegir una púa
dura, fácil de sujetar y, a ser posible, con
superficie de contacto con dedos rugosa (aumenta
el rozamiento, lo que se traduce en una mayor
dificultad para que se os caiga de las manos). No
obstante, comprad unas cuantas, ya que nunca se
sabe cuál será vuestra favorita. Eso sí, hay que
tener en cuenta tres parámetros: material, grosor
y forma. Las púas elaboradas con material
artificial (nylon, plásticos, fibras sintéticas…)
proporcionarán un sonido más cálido (ejemplo
clásico: Dunlop Tortex), mientras que las púas
metálicas (nota: un uso prolongado e indebido
puede deteriorar las cuerdas), de hueso y madera
nos darán más brillo.
Obviamente, el material influye en la dureza de la
púa, pero centrémonos en otro punto: el grosor. Va
por gustos: algunos os sentiréis más cómodos con
un espesor que otro. Respecto a estilos, cabe
destacar que los guitarristas de jazz suelen optar
por púas más bien gruesas (de 1.5 mm en adelante),
y los guitarristas de heavy metal suelen optar por
púas con grosor de 1 mm. Pero como digo, todo
depende de lo bien que encajen en nuestros dedos.
Por último, nos queda la forma. A aquellos
fanáticos de la velocidad, mi consejo es que
empleéis púas con extremo puntiagudo. Desliza
mejor, ergo permite un ataque más rápido. En otros
casos, la cosa varía. Lo comprobaremos más
adelante.
AGÁRRALA COMO PUEDAS
Ahora sí. Has comprado tus púas, así que habrá que
pensar en usarlas, ¿no? Bien, no existen reglas
rápidas para mostraros cómo debéis sujetar la púa
porque, como se ha citado anteriormente, la mano
de cada uno de nosotros tiene forma única. Eso sí,
hay dos principios básicos: uno, sostener la púa
de forma que tenemos garantía total de que no se
va a deslizar de nuestros dedos al tocar; dos, que
el brazo esté relajado, y que la muñeca tome como
referencia un punto de apoyo (normalmente el
puente, aunque hay excéntricos, como Michael
Angelo, que hacen uso del golpeador para este fin.
Aseguraos de sujetar la púa con la yema del pulgar
y el borde del índice. Aquí cabe citar que hay una
mala tendencia, muchos acostumbran a sujetarla con
la yema del índice. Lo único que haréis será
dificultar el movimiento púa-contrapúa y,
probablemente, se os acabe cayendo.
La mayor parte de la púa debe estar entre vuestros
dedos. Para una púa de tamaño estándar, sujetad
los 2/3 de la misma. Cuanto menos punta dejéis al
descubierto, mejor (sobre todo a la hora de
ejecutar armónicos artificiales).
Ahora, atacad la cuerda con la púa. Puede que al
principio resulte incómodo, pero es necesario
echarle horas al asunto. Experimenta con el ángulo
de ataque de la púa sobre las cuerdas. Para un
ataque limpio, músicos, como Ynwie J. Malmsteen o
Michael Romeo, atacan con la púa totalmente plana.
Sin embargo, esta posición puede resultar
incómoda a la hora de mover la muñeca. Es más, la
mayor parte de los guitarristas lo consideran como
tal, y prefieren angular un poco la púa hacia
abajo. Esto provoca que el sonido suene más
“rasposo”, muy propio para rock. Por otra
parte, tenemos el extremo opuesto: angular hacia
arriba. Empleada por músicos como Shawn Lane, el
resultado es un sonido más redondo y lleno.
Todo guitarrista debería pararse a
pensar un minuto cómo coge la púa; si lo
hiciéramos bien desde la base, no tendríamos
problemas a la hora de aplicar técnicas más
avanzadas.
Púa angulada hacia abajo.
Obtenemos un sonido rasposo y roquero.
Púa angulada hacia arriba. Obtenemos un
sonido llano.
Modo Petrucci.Modo tradicional de jazz
MEJORANDO TÉCNICAS: PÚAS Y CONTRAPÚAS
Hay dos formas de atacar la cuerda con las púas:
la púa (hacia abajo) y la contrapúa (hacia
arriba). El modo más natural de tocar es
alternando púa (downstroke)-contrapúa (upstroke)
por cada vez que atacamos las cuerdas. Es lo que
en música se denomina modo estricto. Romper esta
técnica desemboca en el llamado modo económico,
que consiste en atacar varias cuerdas en el mismo
sentido si nos conviene (por ejemplo, si atacamos
todas las cuerdas, desde la sexta hasta la
segunda, ejerceríamos sólo púa, y en ningún
momento contrapúa).
Para empezar, sólo consideraremos movimiento púa.
Tratad de tocar el ejercicio 1 despacio, e
intentando que los ataques a la cuerda sean
iguales siempre, pero sin que sean bruscos, o que
hagan que la cuerda choque contra el diapasón.
¿Qué tal ha ido? ¿Bien? En ese caso estáis listos
para desarrollar púa-contrapúa alternada. Notaréis
que el sonido es más “flotante” y que podéis
desarrollar una mayor velocidad.
Desde luego, el uso de púas y contrapúas de forma
aislada tiene su lugar, como se puede observar en
algunas técnicas (rakes, sweep…). Pero si tus
influencias incluyen a la mayoría de los
guitarristas reconocidos, como Al Di Meola, Ynwie
Malmsteen, John Petrucci, Steve Vai o Steve Morse,
el ataque alternado es lo que buscáis. Yo,
personalmente, es el que empleo al realizar
punteos estándar (algunas técnicas, como el
sweep-picking, que veremos más adelante, exigen
emplear barridos exclusivamente de púa o de
contrapúa).
ALGUNAS TÉCNICAS PARA AVANZAR
Ahora entraremos en un terreno intermedio, pero
nos asustéis antes de probar. En el siguiente solo
se emplean tres técnicas de púa que pueden dar un
toque original y más convincente que el mero
“picking”:
Las técnicas que se utilizan en el ejemplo son:
a) Rakes: Se realiza atacando dos o tres cuerdas
(con un movimiento de púa –modo económico-), hasta
llegar a la cuerda en la que deseamos tocar. Las
otras cuerdas se silencian mediante la palma de
mano de la púa, y con los dedos de la mano
pulsadora, para obtener el sonido deseado.
b) Armónicos artificiales: El archiconocido
recurso para dar un toque
“chillón” a las notas. Sujeta la púa con fuerza,
cubriendo la práctica
totalidad de la misma con el pulgar, y ataca la
cuerda. En el mismo
instante del ataque, toca la cuerda con el pulgar,
y voilà, tenemos un
armónico artificial. Exige práctica, así que sed
pacientes y practicad.
c) Slide de púa: Extremadamente sencillo, y
adecuado cuando tocamos
con distorsión. Consiste en deslizar
perpendicularmente la púa sobre la sexta cuerda,
en sentido descendente.
TÉCNICAS AVANZADAS
Si sois principiantes, no os recomiendo intentar
estas técnicas hasta que hayáis depurado las
básicas. Eso sí, al menos os darán una idea hacia
dónde progresar. He aquí un ejercicio:
Poco a poco, vamos avanzando. Aquí describo las
técnicas empleadas en la anterior composición:
a) String skipping: Se trata de una forma de
obtener sonidos diferente de los riffs
tradicionales. En dichos riffs, normalmente el
guitarrista toca algunas notas en una cuerda, se
traslada a la adyacente y sigue la línea melódica.
En el caso del string skipping, se tocan una o
varias notas en una determinada cuerda y,
posteriormente, en lugar de seguir con la melodía
o riff en la siguiente cuerda, nos la saltamos y
tocamos en cualquier otra. Requiere práctica, pues
al principio es muy frecuente colisionar con las
cuerdas adyacentes al intentar acceder aotra. Por
ello, es importante que la distancia recorrida por
la púa cada vez que punteáis sea lo más corta
posible; lo necesario para que la cuerda vibre y
suene. Es una técnica muy empleada en estilos
derivados de rock. Los principales maestros
vinculados son Paul Gilbert y Eric Johnson,
quienes la utilizan a menudo en sus patrones de
arpegios.
b) Sweep picking: Otra de esas técnicas adoradas
por los metaleros amantes de la velocidad
vertiginosa. Empleada en arpegios, básicamente se
trata de una técnica que economiza el movimiento
de la púa, es decir, incrementar la cadencia con
que desarrollamos los ataques. Si lo realizamos
sobre una sola cuerda, empleamos estilo alternado
(estricto), pero al cambiar de cuerda, en vez de
alternar, empleamos el movimiento correspondiente
a la última cuerda, de tal suerte que aprovechamos
ese movimiento para tocar más rápidamente mediante
un barrido de cuerdas. (es decir, si en la última
cuerda que hemos tocado hemos realizado movimiento
downstroke, la siguiente cuerda es tocada también
con downstroke, e idem en el caso upstroke). Todo
ello, con movimiento estrictamente de muñeca.
El sweep es cultivado por la mayor parte de los
guitarristas, con especial énfasis por los de rock
(Michael Romeo, Joe Satriani, Steve Vai, John
Petrucci, Kiko Loureiro, etc).
c) Tapping de púa: Esta técnica es derivada, como
supondréis, del tapping tradicional. Consiste en
percutir perpendicularmente los trastes con la púa
al tiempo que pulsamos cuerdas. En resumen: en vez
de los dedos de la mano derecha, empleamos la púa.
El resultado es un sonido muy brillante y nos
brinda la posibilidad de tocar muy rápido. El
único inconveniente es que no pueden hacerse
simultáneamente en más de una cuerda.
MODOS DE TOCAR DE ALGUNAS LEYENDAS
Hasta ahora nos hemos estado nutriendo de un
contenido teórico-práctico de técnicas de púa.
Pero, ¿de qué manera han concebido estas técnicas
los guitarristas contemporáneos? Descubrámoslo.
BLUES Y JAZZ: BB KING Y DJANGO REINHART
Este hombre, al igual que los bluesistas y
jazzistas más veteranos, contempla un uso de la
púa que se centra en oprimirla fuertemente, sin
que quede hueco alguno entre dedo y dedo. Si nos
fijamos en otros grandes, como el jazzista Chuck
Wayne, veremos más de lo mismo. Las púas que
emplea son gruesas y ligeramente puntiagudas, y su
técnica habitual se cimenta en el modo estricto,
alternando upstroke y downstroke, con un
movimiento casi estrictamente de muñeca.
ROCK: JOHN PETRUCCI, MICHAEL ROMEO Y STEVE VAI
Dos grandes de los escasos guitarristas de rock
progresivo que existen y un legendario guitarrista
inclasificable. El rendimiento que obtienen al
tocar es sencillamente espectacular, con una
distancia de recorrido de púa mínimo y depuradas
técnicas de sweep y skip, así como combinaciones
sweep-tapping. En el caso de Romeo y Petrucci, el
movimiento de muñeca es breve, y mantiene una
posición recta y con los dedos paralelos a las
cuerdas, descendiendo ligeramente el antebrazo
para alcanzar las más alejadas del punto de
referencia, que es, en ambos casos, el puente.
Puede observarse en estas dos figuras que, al
desarrollar solos muy rápidos, suelen apoyar el
dedo corazón sobre el índice para evitar que la
púa se deslice, debido a las elevadas velocidades.
El resto de los dedos, relajados. Emplean púas de
extremo puntiagudo.
Si nos fijamos en Vai, nos encontramos en un caso
distinto. Hace uso de un mayor ángulo de apertura
en cuanto al movimiento de la muñeca y los tres
dedos libres están más relajados que en el caso de
los dos anteriores, y con el brazo más inclinado.
Esto se debe a que a menudo emplea esos dedos para
tocar de manera combinada con la púa, o para
desarrollar otras técnicas. Vai es un maestro en
todas las técnicas conocidas de guitarra,
incluyendo el poco cultivado pick-tapping (tapping
con púa), muy empleado e impulsado por su maestro
Joe Satriani.
Obviamente, la limitada extensión del presente
artículo me impide añadir nombres igualmente
notables, como Paul Gilbert, Kiko Loureiro, Nuno
Bettencourt, Al Di Meola, y otros tantos cuyas
técnicas de púa han engrosado la lista de los
estándares de aprendizaje superior.
PÚAS DE INTERÉS
No podríamos cerrar el presente artículo sin antes
mencionar algunos modelos concretos de púas que se
adapten a vuestro estilo; eso sí, lo más
importante es que os sintáis cómodos con ellas.
Dunlop Tortex: Con grosores desde 0.5 mm hasta
1.14 mm y diferentes formas, está elaborada con un
material sintético antideslizante y resistente,
que se ha ganado la confianza de grandes como
Slash, Paul Gilbert, George Lynch y un larguísimo
etcétera, que no deja lugar a dudas de su
versatilidad y calidad.
Dunlop Jazz III: La púa favorita de John Petrucci
(y también la mía). Se trata de una púa de
material sintético, de superficie más suave que la
Tortex, y un extremo puntiagudo que permite un
desplazamiento rápido, así como desarrollar
armónicos artificiales con gran facilidad.
Dunlop Nylon: Otra de las archivendidas púas de
Dunlop. De larga duración, presentan una
superficie rugosa y que se adhiere a los dedos con
facilidad. Muy ligera y manejable. Empleada por
Eric Johnson, Mick Thomnson y Whitesnake.
D’Andrea Delrex: Una de las más solicitadas de
D’Andrea. Fabricada con delrin, proporciona un
sonido cálido y percusivo.
Fender Celluloid: Una púa de textura muy suave y
atractiva. Fabricada con materiales celuloides,
desliza con facilidad y se presenta en tres
grosores: thin, medium y heavy.
CONCLUSIÓN
Es más que evidente que con sólo observar la púa
de un guitarrista (al menos, el que conoce su
equipo), pueden deducirse bastantes detalles
acerca de su técnica y del estilo que cultiva.
Sobre todo, recordad que una elección de una púa
no es ni acertada ni incorrecta, sino conveniente.
Vuestro toque de púa es para toda la vida.
Aunque muchos seáis partidarios de tocar
únicamente con púa, ante todo, debo dejar claro
que no hay que desdeñar la técnica clásica que se
limita a emplear los dedos. Es más, os animo a que
también la cultivéis, ya que tiene sus ventajas.
Ya conocéis, en cualquier caso, los tres
principios en que se basa este mundo de la
técnica: practicar, practicar y practicar....
la clavija
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